
Después de seis años de intensos esfuerzos, los científicos han informado del desarrollo del primero nanogenerador comercialmente viable, un chip flexible que pueden utilizar los movimientos corporales para generar electricidad.
Las últimas mejoras se han traducido en un nanogenerador lo suficientemente potente como para alimentar las pantallas de cristal líquido, los diodos emisores de luz y los diodos láser que se encuentran en el mercado. Al almacenar las cargas generadas utilizando un condensador, la potencia de salida es capaz de alimentar periódicamente...